El candidato presidencial aboga por una movilidad sencilla, salarios dignos y conexiones marítimas regulares con el continente
Raúl Perestrello presentó su candidatura a la Presidencia de la República con 45 minutos de retraso, en el Hotel VidaMar Resort, en una sesión poco concurrida, hecho que atribuyó a la coincidencia con el festival de música Summer Opening que se celebra en Funchal.
Nacido en Madeira, ingeniero de formación y emigrante durante tres décadas en Australia, Perestrello regresó a su tierra natal para compartir las directrices de una candidatura que califica de "independiente, libre, hecha con el pueblo, con transparencia y con verdad".
En su discurso, caracterizado por un tono emotivo y cercano, afirmó:
"Hoy no les traigo sólo una candidatura, les traigo un compromiso: con Portugal, con Madeira, con Porto Santo, con todos y cada uno de ustedes".
Destacando el apego a sus orígenes, Perestrello recordó su infancia en la isla, su emigración a los 20 años y la experiencia internacional que ha acumulado. "La vida me ha llevado por muchos caminos alrededor del mundo, pero nunca me ha alejado de Portugal, nunca me ha alejado de Madeira", subrayó.
Uno de los temas centrales de su discurso fue la movilidad entre las regiones insulares y el continente. El candidato defendió que el actual modelo de subvención a la movilidad "debe ser sencillo, directo y automático", proponiendo que el descuento se aplique en el momento de la compra del billete, "sin burocracia, sin meses de espera".
Pregunta por las conexiones marítimas:
"Los buques de carga llegan a nuestra región casi todos los días, así que ¿por qué no pueden transportar también pasajeros con comodidad, seguridad y dignidad?".
A nivel nacional, subrayó la urgencia de "crecer con justicia", con mejores salarios, pensiones dignas y una apuesta decidida por la producción nacional. Abogó por una política de inmigración "responsable" que atraiga mano de obra cualificada, al tiempo que defendió el papel de los emigrantes portugueses en el mundo.
"Portugal es un país con diferentes regiones, con diferentes estatus, pero con un solo corazón. Y Madeira es una parte esencial de nuestra alma nacional".
Para terminar, prometió ser "un presidente cercano a la gente, activo, dinámico, capaz de unir y representar a todos, no sólo a unos pocos", dejando un llamamiento al orgullo nacional:
"Quiero ayudar a reconstruir el orgullo de ser portugués. Un país donde todos cuenten, donde nadie se quede atrás".
La candidatura continuará ahora con iniciativas en otras partes del país, y Raúl Perestrello admitió que la movilización en las redes sociales y entre las comunidades de emigrantes será una de las prioridades en los próximos meses.